EL POETA DE LA BREVEDAD

sábado, 2 de junio de 2018

HAMBRUNA


HAMBRES

 La tarde caía detrás de la ventana. Un murmullo escapaba de su vientre. La mesa vacía. La pava hirviendo. Los automóviles roncaban a lo lejos quemando en sus vientres las risas de un arisco vendaval.
El hambre tiene su música y su espanto. Le atraen las moscas y el frío.
El agua entra arremolinada y choca violenta contra las paredes del estómago. Un alivio, un engaño. Y luego el transito torrentoso y sin impedimento.
El hambre tiene una velocidad que se advierte en el medio del ceño. La frente contraída y la flexión  histérica. La tensión se desgasta y todo es un nervio.
 Y todo pasa hasta que deja de pasar.
Y un pedazo de pan puede ser todo el sueño de tu boca.


N.M.A.C

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