EL POETA DE LA BREVEDAD

jueves, 26 de julio de 2018

VIAJES


Se va
como la vida
un vehículo la transporta a otro lugar
y uno queda con sus pañuelos y su muerte

solitario y final
siempre final

Y cuando regrese ya no seré el que he sido
ni su rosto reflejara la misma sonrisa

el tiempo es un asesino
que cuenta con una inesperada aliada

la espera

la ansiedad da la batalla junto a la angustia
y  uno se revuelca en el viento
sucio de transitoriedad
deslucido y acabado
siempre acabado

los pasos transitan la avenida de fugacidades
de edificios centenarios a medio derrumbar
de luces que iluminan las grietas 
en donde ha gastado sus bromas el reloj

los pasos son una ilusión
una frustración temible
los pasos son la lejanía

miro a mi alrededor
siento que se están muriendo

algunos corren tras las drogas y el alcohol
desesperados  por la lucidez que los acecha

siento que me voy muriendo
no sé si de a poco
me voy muriendo nada más

desde el primer día que la conocí supe que iba a morirse
supe que la soledad bailaría con alguno
la soledad profunda
la que está desnuda
feroz y violenta

supe que uno no estaría
cuando el otro aún de algunos pasos
por este mundo incomprensible

que cada día es más veloz
mas fugaz
mas pretérito

cada día siento que no hay treguas
que no hay quiebres ni celadas
para acorralar el espanto

cada día que pasa gravita la desesperación y la angustia
cada día es otro día

una esquirla más
un destello hacia la negrura absoluta
al olvido
y la nada

Ella se va
se está yendo siempre que la miro

ojalá algún día llegue

adonde yo nunca he ido.

N.M.A.C.



No hay comentarios:

Publicar un comentario